REFLEXOLOGIA PARA EMBARAZADAS
Reflexología podal para embarazadas
Durante el embarazo, el cuerpo de la futura mamá experimenta muchos cambios en el plano físico, funcional y psicológico, y ha de adaptarse de la mejor manera posible.
En este periodo, la mujer embarazada se encuentra un poco limitada a la hora de recibir tratamientos farmacológicos, ya que pueden afectar al desarrollo normal del feto en el interior del útero materno.
La terapia reflexológica es una terapia natural y con contra indicaciones mínimas, que permiten a la futura mamá, aceptar los cambios para vivirlos con mayor naturalidad y así poder disfrutar de todo este periodo de la mejor forma posible, beneficiando tanto a la mujer como a su futuro bebé.

La reflexología podal puede ayudar antes, durante y después del embarazo.
1. Antes del embarazo. Ayuda a regular las menstruaciones, activando en el hombre la producción de espermatozoides y de óvulos en la mujer. Disminuye la tensión o la ansiedad en las parejas que llevan tiempo intentando quedarse embarazados, cuando este hecho les preocupa.
2. Durante las primeras etapas del embarazo. Esta técnica se recomienda a la mujer para facilitar la adaptación entre la madre y el bebé durante la gestación. Una vez ya pasadas las primeras catorce semanas, la reflexología podal es buena para reducir la ansiedad y el estrés, tratar el estreñimiento, problemas de presión sanguínea, dolores de espalda, acidez, insomnio, hemorroides, vómitos y mareos, dolor muscular, calambres y trastornos urinarios, siempre dejando la zona refleja de ovarios y matriz sin tratar por ser una contraindicación durante el embarazo. Se recomienda que no sea sólo la futura madre la que reciba el tratamiento reflexológico, ya que el hombre también puede beneficiarse con las técnicas de relajación.
3. Preparación al parto. Los masajes reflexológicos ayudan a la mujer a prepararse para afrontar el parto, ya que permite la natural estimulación de las hormonas que participan en él, como son la oxitocina, la adrenalina y las endorfinas. La terapia reflexológica permite que las contracciones se desarrollen de la mejor manera posible, evitando que la madre tenga que recibir dosis extras de oxitocina artificial.
4. Durante el puerperio. Los órganos que le habían cedido su espacio al útero, vuelven a situarse en sus posiciones iniciales durante el posparto hasta lograr el equilibrio del cuerpo. Durante este proceso, la reflexología podal actúa recuperando, de forma natural, la armonía de todos los sistemas, favorece la relajación, alivia las tensiones y los dolores propios de esta etapa.
Es increíble pero... esta técnica manual se emplea mucho para ayudar a la madre a preparase para un parto donde crear una actitud positiva y sin miedos. Sobre todo puede ayudar durante el parto; gracias a esta técnica se puede conseguir que el parto progrese de forma natural sin tener que acudir a intervenciones ni químicos. Ya que la reflexología podal se puede emplear entre contracciones y así ayudar al organismo a liberar endorfinas para que la madre se relaje y sea más fácil todo el proceso.
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